La Guía de Ibiza

Construcciones históricas

La isla de Ibiza, en sus diferentes etapas históricas, ha sido objetivo de saqueos que han influido en la forma de construir desde torres defensivas en la costa, para poder alertar de la llegada de piratas o invasores, hasta la arquitectura fortificada de las iglesias, ideada para cobijar a la población en caso de sufrir algún ataque. Por supuesto, las murallas renacentistas de Dalt Vila son el más claro ejemplo de este carácter defensivo de la arquitectura ibicenca.

Murallas de Dalt Vila

La construcción de la muralla renacentista de Ibiza se enmarca en el plan de modernización de las defensas costeras del Mediterráneo que impulsaron Carlos I y Felipe II para mantener los territorios de la Corona en época de conflictos bélicos. La fortaleza cuenta con siete baluartes, donde se colocaban los soldados para hacer frente a los enemigos; hoy son escenarios ideales para actividades culturales

Iglesias fortificadas

Cuando se producían ataques de piratas, la población se refugiaba en las murallas de Dalt vila o en las iglesias fortificadas que están diseminadas por toda la isla

Pozos y molinos

Los pozos y albercas de origen árabe, diseminados por la geografía de la isla, son considerados Bien de Interés Cultural. También son relevantes los portales de feixa que protegían las acequias de los payeses y los molinos de agua y de viento

Torres de defensa

Tras la reconquista cristiana, se construyeron a lo largo de la costa varias torres defensivas de piedra. Desde allí se podía divisar la llegada de piratas berberiscos que desembarcaban para saquear los pueblos