La Guía de Ibiza

Higueras centenarias y lagartijas

En sus apenas 83 kilómetros cuadrados, Formentera acoge tal variedad de flora y fauna que cuesta creerlo. Los diferentes ecosistemas son el hogar perfecto para especies endémicas como la lagartija de las Pitiüses, convertida en símbolo y ‘mascota’ de la isla y cuya imagen se repite hasta la saciedad en todo tipo de souvenirs; o la pardela balear, más difícil de fotografiar. Los sistemas dunares, los bosques de pinos y sabinas, los estanques y los acantilados son el refugio ideal de conejos, lirones, erizos, dragones, salamanquesas, tórtolas, perdices, lechuzas, gorriones, abubillas y flamencos, por nombrar solo algunos de los animales que encontramos en Formentera. El reino vegetal también está ampliamente representado con frondosos algarrobos, higueras centenarias, olivos, vides, chumberas, juncos y enormes extensiones de arbustos, como el tomillo, el romero, la mata, el enebro y el hinojo marino.