La Guía de Ibiza

Blanco y turquesa, combinación perfecta

Si algo sorprende la primera vez que se visita Formentera es la variedad de entornos costeros que se adaptan a todos los gustos. En el norte se distribuyen las playas más frecuentadas, como ses Illetes, declarada la mejor playa de Europa en 2016; la punta d’es Trucadors, desde donde se divisa el islote de s’Espalmador, y la playa de Llevant. Hacia el sureste encontramos sa Roqueta, una pequeña cala poco visitada y, después, la única playa urbana de la isla, en es Pujols. Pasada esta localidad turística, la costa se vuelve más agreste, como en el área de ses Platgetes, con espectaculares vistas de la Mola. La vertiente oeste también propone diferentes maneras de disfrutar del mar. Desde las piscinas naturales de Can Marroig, hasta los acantilados de es Cap de Barbaria, pasando por la resguardada Cala Saona. Finalmente, la zona de Migjorn, que se extiende por el sur de la isla, hará las delicias de quienes busquen playas más naturales y solitarias.